La cultura urbana como espacio de encuentro, crecimiento y construcción colectiva LPGC’31
Vídeo de las declaraciones de Elena, de El Colectivo La Dupla
La cultura urbana es mucho más que una práctica artística o una disciplina vinculada al movimiento. Es también una herramienta de transformación social, un lenguaje compartido y una vía para construir comunidad. Así lo defiende Elena, integrante de El Colectivo La Dupla, quien comparte su experiencia trabajando desde el acompañamiento y la creación de espacios donde las personas puedan expresarse, desarrollarse y descubrir su propia voz.
Desde su trabajo cotidiano, Elena pone el foco en una dimensión esencial de la práctica cultural: la capacidad de generar entornos seguros en los que la creatividad florezca desde la confianza, el respeto y la participación. Más allá del aprendizaje técnico, su propuesta entiende el movimiento como una forma de comunicación, de exploración personal y de conexión con los demás.
"Se trata de acompañar procesos", explica, reivindicando una manera de entender la cultura que pone a las personas en el centro. Una visión que reconoce el valor de las trayectorias individuales y colectivas, y que convierte la práctica artística en una experiencia de crecimiento compartido.
Esta forma de trabajar conecta de manera directa con los principios que inspiran Rebelión de la Geografía, el proyecto con el que Las Palmas de Gran Canaria aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031. La candidatura propone repensar la relación entre cultura, territorio y ciudadanía desde una mirada que desafía los límites tradicionales y reivindica los márgenes como espacios de innovación, diversidad y creación.
En este contexto, las culturas urbanas representan uno de los ejemplos más claros de cómo nuevas expresiones nacidas fuera de los circuitos convencionales pueden enriquecer el ecosistema cultural de una ciudad. Los pasos de baile, los lenguajes corporales y las formas de encuentro que durante años encontraron su lugar en espacios periféricos o invisibilizados se convierten hoy en protagonistas de una nueva narrativa cultural más abierta, inclusiva y participativa.
La filosofía de Rebelión de la Geografía defiende precisamente esa capacidad de transformar la periferia en centro, de reconocer el talento que emerge en los márgenes y de generar oportunidades para que todas las voces formen parte de la construcción cultural colectiva. Una cultura entendida no como un espacio reservado para unos pocos, sino como un territorio compartido donde la diversidad de experiencias fortalece el tejido social.
El trabajo impulsado por El Colectivo La Dupla ejemplifica esta visión. A través del acompañamiento, la escucha y la creación de comunidades en torno al movimiento, contribuye a ampliar las formas de participación cultural y a generar espacios donde las personas pueden desarrollar un sentimiento de pertenencia, confianza y reconocimiento mutuo.
De este modo, la cultura urbana se convierte en una herramienta para habitar el territorio de nuevas maneras, favoreciendo la convivencia, el intercambio y la construcción de ciudadanía. Un enfoque alineado con la aspiración de Las Palmas de Gran Canaria 2031: consolidar una ciudad que entiende la cultura como motor de transformación social, cohesión comunitaria y proyección europea.
Porque cuando los movimientos que nacen en los márgenes encuentran espacios para crecer y ser reconocidos, no solo cambia la forma de entender la cultura. También cambia la forma de imaginar y construir la ciudad.